Código de conducta
El código de Lotus no limita: protege. Garantiza que cada persona que entra comparta el mismo respeto por los demás y por sí misma.
En Lotus, un sí nunca se presupone.
Un no se respeta siempre.
El resto es estilo.
Cada persona que entra merece el mismo trato, independientemente de con quién venga o cómo vista. La cortesía no se pide: se practica desde el segundo uno.
Lo que ocurre en Lotus se queda en Lotus. Sin cámaras, sin comentarios externos, sin revelaciones. La discreción es condición de pertenencia.
Nada empieza sin un sí claro. Nada continúa si alguien quiere parar. El consentimiento se comunica con palabras, no con suposiciones.
Las reglas son claras, publicadas y aceptadas al entrar. No hay interpretaciones libres. Quien las rompe, pierde acceso.
Siempre. Verbal o gestual, claro o dudoso. Ante cualquier señal de no, se detiene cualquier interacción. Sin discusión.
Teléfonos, cámaras y smartwatches se depositan en la taquilla NFC al entrar. La privacidad del otro es, también, la tuya.
Cada velada tiene su dress code específico. Se indica en la ficha del evento y es obligatorio respetarlo.
Las interacciones se inician con educación y se cierran en cuanto la otra persona lo indique. No se insiste jamás.
El club puede retirar el acceso a cualquier persona visiblemente embriagada. El estado alterado impide el consentimiento válido.
Cualquier droga ilegal está terminantemente prohibida. La expulsión es inmediata y permanente.
Disponibles duchas, amenities y aseos dedicados. El cuidado personal es parte del respeto al resto.
Se reservan desde la app, por tiempo limitado, y deben dejarse en el mismo estado que se encontraron. El staff limpia entre usos.
No preguntes nombres reales, profesiones o datos personales si la otra persona no los ofrece. La identidad dentro del club es electiva.
Si algo no va bien, avisa al staff inmediatamente. El equipo está entrenado para intervenir con discreción y firmeza.
Una sola vez, y el acceso se cancela para siempre.
Las normas se aplican de forma igualitaria, independientemente de quién seas o cuánto tiempo lleves como miembro. Esa es la única forma de garantizar que todos los demás también las cumplan contigo.
Equipo entrenado en mediación, seguridad y atención respetuosa, presente durante toda la velada.
Si hay que intervenir, se hace sin alarma ni espectáculo. Protegiendo siempre a quien lo necesita.
Desde amonestación verbal hasta expulsión permanente. Las decisiones son firmes y no se revierten.
Solicita tu acceso. Si encajas, recibirás tu tarjeta Lotus.
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